martes, 4 de mayo de 2010

LA GLANDULA DE LA SUERTE

Nosotros los humanos tenemos dentro de nuestro cuerpo una glándula llamada: glándula de la suerte. Se encuentra localizada en el primer tercio ortoperimetral de ninguna parte junto al aparato imaginatorio. Ésta glandula se encarga de regular la suerte en nuestras vidas, transformando los actos buenos y honestos (desde el punto de vista del sentido común) en pura atracción universal que se libera en el torrente sanguíneo.

Ahora bien. Conozco muchos casos de personas con mucha buena suerte y también muchos otros de muchas personas con una suerte de perro de la calle. esto se debe principalmente al tipo de alimentación que los individuos consumen. La falta de honestidad en nuestras vidas se traduce en la ausencia de nutrientes necesarios para producir la buena vibra. Existe un numeroso grupo de personas (seguramente pensarán en alguna cuando lean esto) cuyos actos buenos y desinteresados no concuerdan mucho con su nivel de suerte, o sea, les va de la verg... casi cotidianamente. Por el lado contrario, existen otras pocas gentes, cuya capacidad para encontrar monedas en la calle, ganarse un coche en un concurso payolero o incluso la pantalla de plasma en la rifa anual de la empresa, aparentemente no es muy congruente con su nivel de amabilidad.

Los cientificos trataron de llegar al meollo de este fenomeno mediante estudios realizados en personas de la tercera edad. Al analizar los resultados, se descubrió que el 85 % de los individuos estudiados llevaba una dieta pobre de acciones honestas. Esto resultó muy sorpresivo, sobre todo para los lideres católicos de la comunidad, ya que ellos aseguraban que su feligresía levaba a cabo buenas acciones regularmente. Solo un 15% del grupo estudiado demostro tener un nivel adecuado de honestidad en la sangre, mientras que un 3% resultó sufrir de deficiencias en la glándula de la suerte de manera crónica.

Las conclusiones del trabajo realizado por la universidad de Ningún Lado de West Coast Igiveadamn, apuntan que lo que pasa en realidad, es que el consumo buenas acciones chatarra (es decir, carentes de honestidad) generan una dieta pobre en atracción universal, lo que ocasiona severos trastornos en la glándula de la suerte. este pedecimiento puede incluso, llegar a ser mortal. Ya se han registrado casos de personas que ha muerto en circunstancias absurdas como por ejemplo muerte por cactus en 1982, o aquella famosa muerte por tomar agua en un concurso para ganar un Wii a principios de éste siglo.

Para tener un poquito de buena suerte, los especialistas recomiendan dejar de consumir acciones buenas chatarra y complementar la dieta con un poco de auto-honestidad.

Yo por eso no le doy mi asiento a las ñoras en la micro, Pus porque honestamente I give a damn...y hasta me encontré una monedita...

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